Voy a cuidarte.
Sebastián, que ya se había despertado minutos, decidió levantarse cuando escuchó esa caída de trastes que resonó por toda la mansión. Aunque la habitación donde descansaba estaba retirada de la cocina que se encontraba en la planta baja del ala oeste.
Sin pensarlo dos veces, decidió salir a averiguar qué estaba ocurriendo en los dominios inferiores de su hogar, donde el personal debería estar trabajando en silencioso.
Descalzo, con una mano sosteniéndose del pasamanos y la otra mano presionando