Capítulo 19: Castigo ejecutado.
Tras la reverencia. La marquesa Verónica Hazlit, levantó lentamente su mirada haciendo contacto visual con la Reina.
—Su majestad, gloriosa Reina de Bushlak, Serenia Burgot. Le ruego disculpe mi grave falta —dijo con voz alta y firme. Aunque por dentro estuviera sintiéndose humillada y avergonzada.
Sin embargo, la marquesa Hazlit no era una mujer estúpida. Sabía que no podía perder el favor del Rey.
Serenia volvió a ver de reojo al Rey, que posando su mano con firmeza en la cintura de ella