Con el corazón latiendo desbocado, Brenda y Damián se dirigieron hacia el estudio de los padres de él. El aire estaba cargado de tensión, y cada paso que daban parecía resonar en sus mentes como un tambor. La revelación que habían compartido pesaba sobre ellos como una sombra, y la incertidumbre de lo que vendría a continuación era abrumadora.
—¿Estás seguro de que esto es lo que queremos hacer? —preguntó Brenda, su voz temblando mientras se acercaban a la puerta.
—No hay otra opción. Necesitam