El aire en la oficina de Liam era tenso al día siguiente. Desde la inesperada aparición de Tania, algo había cambiado. Martha intentaba concentrarse en su trabajo, pero no podía evitar sentirse inquieta. Había algo en la forma en que Tania la había mirado, como si supiera algo que ella desconocía, como si estuviera planeando algo.
Por su parte, Liam estaba inusualmente silencioso. Durante las reuniones, su actitud era distante, casi ausente, y eso solo hacía que Martha se sintiera más incómoda.