¡Después de sólo dos segundos Julieta entendió quién era la mano negra detrás de todo esto!
Dalila.
No podía ser nadie más.
Miró a Leandro con cierta expectativa. Si Leandro supiera que era Dalila, ¿qué haría?
Después de que Leandro tirara al señor Medina al suelo, agarró la toalla que le había entregado Renzo y se limpió las manos. Luego tiró la toalla a la cara del señor Medina y caminó hacia Julieta.
Se inclinó y la puso en brazos en una forma horizontal, y cuando llegó a la puerta, de rep