Cuando llegaron al hospital, Leandro fue llevado a la sala de emergencias. Julieta lo siguió y vio a todas las personas heridas en el camino.
Algunas personas sangraban, otras tenían las piernas rotas y suplicaban que no se las amputaran. La escena era caótica.
En ese momento, Julieta se sintió muy afortunada.
Aprovechando el tiempo en que Leandro recibía tratamiento de emergencia, llamó a Jared y le informó que estaba a salvo.
—Hermana, me asustaste. Cuando vi las noticias sobre el terremoto en