Después de llevar a Dulce al jardín de infantes, Julieta fue a ver a la doctora Burgos, su psiquiatra.
—Señorita Ruiz, el señor Soto me comentó que tuvo una recaída. ¿Es correcto? —preguntó la doctora.
Julieta se sentó frente a ella. Asintió con la cabeza y respondió:
—Sí, ¿es necesario que siga tomando los medicamentos?
La doctora Burgos la observó por un buen rato. Luego negó con la cabeza y dijo:
—Señorita Ruiz, ya se lo he dicho antes, su condición es muy complicada. No es tan simple como el