Julieta se quedó pensativa y volvió a observarlo. Efectivamente era el hombre de aquel día, aunque se había cortado el pelo y afeitado la barba. Toda su persona se había vuelto más limpia, por eso no había podido reconocerlo.
Al ver que las dos personas mostraban una mirada recelosa, Jared se apresuró a explicar:
—Señorita Rosales, vengo a pedirle disculpas.
Tras confirmar que no tenía malas intenciones, Jasmine se echó a reír a carcajadas:
—Señor Ruiz, ¿qué clase de persona se presenta como u