Julieta se quedó inmóvil. No esperaba que Leandro regresara tan pronto.
Antes de que pudiera hablar, Ismael intervino.
—Solo estamos desayunando. Ven y come junto a nosotros.
"¿Comer con ellos?"
Los ojos de Leandro se oscurecieron y se volvieron más maliciosos. Sus profundos ojos recorrieron a Ismael y Julieta. Le molestó en gran manera la pijama que ella llevaba puesta.
Después de enterarse de que le habían dado de alta del hospital, regresó apresuradamente para verificar su estado, solo para