—¿Quieres en serio que cuide de ella?
—¿Hay algún problema con eso? Ella está incapacitada. Presta atención a lo que cocinas. Volveré cada vez que tenga tiempo libre. Recuerda cocinar para los dos siempre, no te lo repetiré.
Julieta miró a Leandro incrédula, como si estuviera viendo a una criatura extraña.
Leandro sonaba como si estuviera otorgándole un regalo, como si fuera un privilegio atender a su amante. Parecía esperar que ella estuviera agradecida. Ya era humillante que trabajara como cri