Con horror, veo como Tristán entra a la cabaña y se detiene unos pasos dentro.
Sus ojos no la dejan.
Miro un lado, para ver a Kamal con intención de llegar a mí, pero niego.
Es peligroso dado el estado de locura en que está la mujer.
Nancy, al verse perdida. Levanta el arma y me apunta desde su posición.
La respiración se me atora en la garganta.
— Mamá—la voz de Tristán es seria— Deja esa arma y hablemos—levanta las manos tratando de contener la locura de Nancy— Mira lo que sucedió por tus pla