53. Mujer misteriosa
Alessandro
Llego a casa y lo primero que hago es quitarme los jodidos guantes de piel oscuros y comienzo a tirar de la camisa de cuello de tortuga, necesito comprar de otras, esta tela me da picazón, sin poder aguantarlo más me deshago de ella dejando mi torso desnudo en lo que comienzo a rascarme la espalda y pecho, escucho voces en el despacho de Stefan, me acerco con curiosidad, ya que no es común que Stefan permita el acceso a la casa a cualquiera, la puerta está abierta así que me paro en