26. Situación inesperada
Me toma del brazo para sacarme del auto, me aleja y cierra la puerta con cuidado, su mirada se posa en cada rincón de mi rostro, después recorre mi cuerpo, me pongo rígida de inmediato, poco después su mirada preocupada desaparece y me vuelve a mirar enojada.
— Dania... ¿Qué haces en el carro de ese hombre? ¿¡Quién es!?
Me quedo en shock, abro la boca para hablar, pero no me salen las palabras me he quedado en blanco, si le digo la verdad me espera un regaño aún más severo, pero antes de que p