116. Poniendo la basura a su lugar
Alessandro
Una vez que Dania entro en la casa de sus padres pise el acelerador a fondo y me dirijo de vuelta al departamento de la escoria de Dominic, de solo recordar el llanto de Dania, los golpes en su piel, me hierve la sangre y las ganas de matar a ese hombre me sobrepasan, pero Dania me dijo que no lo hiciera, ya paso mucho desde la última vez que me vi en la situación de matar a alguien, hace años fue para salvar a mi tío, un impulso, pero ahora lo siento como una necesidad latente de m