Capítulo 41
VALENTINA
Axel me miraba con sus ojos llenos de ilusión. Él ciertamente no se esperaba esto y era lo mejor de todo, que me dejaba la posibilidad de poder sorprenderlo. Tomé su mano y la besé y después lo miré fijamente, perdiéndome en el hermoso paisaje de sus ojos para decirle.
—Mi rey, mi Axel, ahora debes pedir un deseo.
—Deseo que…
—No se dice el deseo o de lo contrario, no se hará realidad—lo besé tiernamente.
Axel par