***
Hasta que por fin he llegado al dichoso gimnasio, al final pude escapar de mi tía, ella me dejó ir porque le dije que tendría una reunión con mi jefe, pero no el jefe de todo, sino el jefe del área donde me encuentro ahora.
Entrando al gimnasio GYMVMT, lo primero que hago es buscar al entrenador o alguien que me pueda atender, por Dios esto está lleno, no creo poder con tantas cosas, mis piernas están temblando. No puedo hacerlo.
—Bienvenida al GYMVMT —ante mí se hace presente un hombre de