***
Pasaron las horas y Harry no aparece, si no fuese por mi tía ya hubiese cerrado mis ojos.
¿Qué complicado es estar postrado en una cama?
—Buenas tardes —dan un par de golpes a la puerta para luego entrar—, eh, soy Rosalía, creo que me recuerdas—con un toco de timidez entra a mi habitación.
Fruncí el ceño, esto me parece muy extraño, ¿qué es lo que ella hace aquí? No es que seamos íntimas amigas.
Yendo al grano le pregunto qué es lo que se le ofrece o si no se ha equivocado de casa y habitac