— Desquítate conmigo todo tu sufrimiento — insiste Liana, su voz temblorosa pero llena de una feroz determinación. Levanta la cabeza, permitiendo que Melody vea las lágrimas que corren por su rostro. — ¡Deja de lastimar a inocentes! ¡Esa niña no te hizo nada para merecer esto!
Su grito resuena en la caverna, reverberando como un desesperado llamado. Melody retrocede un paso, su expresión indescifrable.
— El mundo no es justo, tú siempre lo dijiste — Liana traga saliva, la voz casi quebrándose,