— ¿Confianza? — Niega con la cabeza, el desdén evidente. — La sangre de esos Genuinos está podrida. Miguel es igual que sus padres — replica Lukan, sus ojos brillando con rencor. — Un egoísta arrogante que solo piensa en sí mismo. Tú lo sabes mejor que nadie.
— Basta — murmura Sasha, apretando los puños, pero él continúa.
— No me digas que olvidaste lo que te hizo, Sasha — Lukan se inclina, su voz baja pero llena de veneno.
Lukan da un paso hacia Sasha, señalándola con el dedo índice.
— Solo er