— Gracias por salvarme — comienza Sasha, con el corazón latiendo acelerado. Una sonrisa vacilante aparece en sus labios mientras intenta disimular la mezcla de alivio y nerviosismo.
Imágenes comienzan a proyectarse en su mente: el recuerdo del momento en que lo vio por primera vez, su cuerpo desnudo y fuerte. Siente el rostro arder, pero pronto su mente le recuerda dónde estaba ese cuerpo entrando. Esta vez, Sasha no siente nada. Aquella sensación de traición ya no está, pero regresa la impre