“MI ESPOSA... CON OTRO EN UN BAR”
ASHTON GARDNER
No había vuelto a verla desde que salió por esa maldita puerta.
—Solo un par de tragos con Oli, amor, no te pongas dramático —me dijo con una sonrisa antes de desaparecer junto a ese tipo.
Oli.
Ese nombre ya me tenía los nervios como cuerdas de violín.
Miré el reloj por quinta vez en veinte minutos. Eran las nueve con cuarenta y tres. Y sí, podía justificarlo como “solo una salida entre viejos amigos”, pero también podía justificar partirle la cara a alguien si mi esposa terminab