Durante algunos instantes, Dimitri no supo que hacer o como reaccionar. El simplemente observo a Selene dutante un largo momento, intentando discernir si aquello que estaba ocurriendo pertenecia al mundo real o era meramente producto del mundo de los sueños.
Selene, su compañera, la fuente de todos y cada uno de sus deseos estaba allí, ante el, pidiendo por el… deseándolo a el.
El alfa trago duro, antes de besar los labios de la cazadora nuevamente, mientras sus manos se envolvían alrededor del