Selene no logro disponer de un gran armamento antes de enfilarse en aquella casería infernal. Consiguió un cuchillo de cocina que afilo un poco más, pero solo con eso empuñando su mano comenzó a recorrer los pasillos del castillo.
Los pasillos y corredores norte estaban totalmente vacíos, probablemente los centinelas escaparon ante la presencia de una criatura como aquellas. Pero los centinelas eran una cosa y los soldados eran algo totalmente diferentes, diferencia que la cazadora conocía muy