Ni por un solo instante, por la mente de Selene cruzo la posibilidad de ir a entrenar. No con la reacción de Castiel al momento de contarle su sueño.
La cazadora aguardo unos segundos antes de seguirlo con completo y total sigilo, segura y convencida de que el hombre tramaba algo. Había mas allí, mas de lo que se dejaba ver a simple vista.
Sin embargo, y para sorpresa de la cazadora, el hombre era rápido y extremadamente ágil. La combinación de dos razas lo habían convertido en una criatura por