Capítulo 29.
A la mañana siguiente en el desayuno la Princesa Clara se encontraba partiendo una fruta característica de esa manada.
Incluso se había preparado con todas las características de las tierras del que sería su nuevo hogar.
— Espero hayas descansado anoche— Susurro ella dejando caer la primer piedra de la conversación.
— Por supuesto, espero lo hayas hecho tú también.
— Deseo que podamos conocernos más Alfa, — Continuó Clara partiendo otro pequeño pedazo de la fruta— Desearía que durmiéramos en la