Capítulo 259.
A pesar de encontrarse en el centro del territorio de la manada Garra Dorada, Luisa siente que su respiración sigue sin controlarse.
“Simplemente no puedo sentirme segura, necesito detenerlo, pero… ¿cómo?” piensa ella al mismo tiempo que camina desesperada por encontrar una luz de esperanza en este mar de oscuridad y pesadillas.
Sabía que estaba rodeada de criaturas que podrían arriesgar su propia vida para protegerla. Pero tal vez se había vuelto demasiado avariciosa.
Deseaba sentirse en paz,