Capítulo 260.
El lugar está tan silencioso, que incluso un suspiro puede ser escuchado a varios metros de distancia.
Luisa va a acercar su temblorosa mano al vientre de Oleika para finalmente descubrir la verdad, aunque un instante antes de que su piel roce la de ella, una mano la detiene.
— Espera… — susurra Oleika al mismo tiempo que cierra los ojos— necesito un poco de tiempo, necesito prepararme para cualquiera de las dos posibilidades.
Jadea de forma sonora como si estuviera en labor de parto.
— Ten fe e