Capítulo 244.
Clara se concentraba solamente en regular su respiración y justo cuando sintió que ya podía sostenerse en sus pies dijo en voz alta:
— Adelante — sorprendentemente su voz salió firme y segura.
En ese instante la puerta se abrió y un Jack desesperado y con la incertidumbre en su rostro grabada a cuentagotas fue todo lo que la princesa necesitaba para envararse y olvidar por un momento su vida privada ahora lo más importante era su manada.
— ¿Qué sucede?— dice ella al mismo tiempo que aprieta una