Capítulo 245.
El tiempo pasa y la presión del agua poco a poco va comprimiendo los pulmones de los licántropos.
Devon quién quiere resistir en todo momento siente como la conciencia va y viene y una desesperación inimaginable brota de su lobo por saltar y finalmente respirar profundo.
Sus manos comienzan a entumecerse, sus piernas dejan de tener fuerza, pero aun así no puede rendirse, definitivamente debe seguir luchando.
Llegan a la cima del agua, ahí tanto Devon como Jack comienzan a jadear nerviosos por