Capítulo 22.
En ese momento Oleika miró la lanza en la puerta y lo recordó.
Había escuchado hacía mucho tiempo en su antigua manada de unos monos que eran muy agresivos, los monos oscuros.
Estos tenían la característica de ser muy inteligentes para crear lanzas y envenenarlas con su propio sudor, provocando la muerte de los licántropos en específico.
Medían apenas un metro y tenían el pelaje completamente negro, el cual les ayudaba a pasar desapercibidos en la noche hacia sus presas.
Sus ojos rojos eran lo ú