Capítulo 211.
Franco había soñado con este momento demasiado tiempo como para dejarlo ir fácilmente.
— Mira, nadie sabe para quién trabaja, mi padre, su padre y el padre de él — dice Franco con una tranquilidad que provocaba temor, era un ser carente de sentimientos— lucharon, asesinaron y pelearon por contener un poder ilimitado de brujos en este bendito contenedor…— Dice el tratando de poner el huevo de oro justo en un diminuto rayo de luz que se filtraba por la pared— ¿y que? ¿y qué pasó después?— cuestio