Capítulo 184.
Esa noche estaba siendo bastante eterna para el brujo mayor del aquelarre.
En un arranque de desesperación de rabia, él mismo había lanzado un conjuro que le ayudaba a contrarrestar el inmenso dolor que provocaba la marca de resiliencia y obediencia que tenía Adaku en su espalda.
— Gracias — comentó entre jadeos la vieja mujer, al mismo tiempo que es ayudada por el brujo mayor para levantarse. — ¿Qué hiciste para detener el dolor?— Cuestiona al mismo tiempo que toma un poco de agua de un vaso