C88-AL MENOS ESTÁS BIEN.
C88-AL MENOS ESTÁS BIEN.
Kiara intentó decir algo más, pero el aire no le alcanzó, el dolor llegó de golpe y la sangre tibia le manchó los dedos.
—No… —murmuró.
Santiago la sostuvo antes de que cayera del todo.
—¡Ey, ey! —dijo, sujetándola—. Mírame, morra. No te me vayas.
Ella apoyó la frente en su hombro y el cuerpo le tembló una sola vez antes de desplomarse.
—¡Chingada madre! —escupió Santiago.
Le presionó el vientre con la mano, sin fuerza, solo lo justo para ver, como la sangre seguía ahí, no era mucha, pero estaba.
—Escúchame —le dijo, aunque ella ya no respondía—. No le va a pasar nada a tu chamaco, ¿ok?
Alzó la vista.
—Cambia ruta —ordenó—. Ve a la clínica de Montmartre. ¡Ya!
—Pero jefe, eso nos aleja del río —respondió el conductor—. Nos pueden cerrar.
Santiago no dudó.
—Que lo intenten.
El auto giró bruscamente y París pasó a ser luces borrosas y esquinas peligrosas.
***
En otra parte, Domenico estaba solo en su estudio.
El coñac brillaba bajo la luz baja y él bebió despac