C67-NO VOY A DEJARTE SOLA CON ÉL.
C67-NO VOY A DEJARTE SOLA CON ÉL.
Entonces Alexandros dio un paso adelante.
—Me parece bien que Santiago nos apoye, ya que... los negocios no pueden parar —dijo, sin rodeos—. Los capos aliados ya están preguntando y los enemigos... —apretó la mandíbula— huelen sangre. Esto de Eros... debemos mantenerlo en secreto.
Todos miraron a Lucy y ella aún con la mano sobre el hombro de su hija, la miró y Kiara lo entendió sin que nadie lo dijera.
Se secó las lágrimas con el dorso de la mano y levantó la cabeza, su mirada ya no era vidriosa, era firme, como la que tantas veces mostró su padre.
—Mientras mi padre no pueda gobernar... yo lo haré.
Alexandros asintió sin una pizca de duda.
—Mis hombres son los tuyos, sorellina.
Santiago dio un paso al frente, cruzándose de brazos, observándola con atención real.
—Tienes el derecho de sangre y el temple. Pero vas a necesitar una mente fría. Yo puedo ser tus ojos y oídos donde tus aliados no llegan. Mi cartel en México tiene... influencia aquí.
Kiara