―¡Se supone que deberíamos haberla capturado en ese preciso momento! ―El chico estaba furioso por no poder ponerle la mano encima a Blanca. ―¡La teníamos y usted permitió que se marcharan!
―¿Estás cuestionando las decisiones del líder? ―Uno de los hombres tomó al muchacho del cuello.
―Ya basta. ―Dijo el hombre con tono tranquilo. ―Suéltalo, yo le explicaré todo. ―A pesar de escucharse tranquilo, cada hombre y mujer en la sala se tensó por completo, el hombre tiene una voz tranquila y a pesar de