―¡Mi reina! ―Mónica gritó al ser tirada de tal manera, la bruteza con la que tiraron de ella fue demasiado, pues ella no tiene un lobo y fue fácil dominarla.
Blanca estaba lista para convertirse, pero el piquete en su brazo la mareó casi al instante, ella miró a los hombres frente a ella antes de caer de rodillas, ¿Qué le estaba pasando? ¿Qué fue lo que le inyectaron? Ella negó.
―“No le hagan daño, por favor” ―Pidió todavía de rodillas. ―“Tomen lo que quieran, pero no le hagan daño” ―Los hombre