Que sea mi hermana no le da el derecho de cuestionar mis decisiones, siempre cree tener la razón y por eso su panorama es muy limitado a la hora actuar.
Muchas veces falló y solo por ser ella se las he perdonado.
Dentro de este mundo los errores no son pasados por alto o perdonados, si te equivocas, mueres es así de simple, casi igual que respirar.
Muchos socios, allegados y algunos parientes lejanos me han sugerido sacarla del negocio por las buenas antes de que ellos lo hagan por las malas,