Lo único que lamento de anoche es el haber arruinado un perfecto y costoso vestido, la sangre no sale en grandes cantidades, ya lo intenté una vez y fracasé, por lo que no me quedó más opción que tirar ese hermoso enterizo blanco a la basura, cosa que se repite con la prenda elegida cuidadosamente por dos horas que ahora se está quemando en la fogata que Stefano hizo como despedida del bosque.
En la carnicería conocido en los medios como "La matanza extraña" aniquilé a todos y cada uno de los e