Escapando de un mal amor. Capítulo Nuevo nacimiento
Freya no podía dejar de mirar hacia la ventana con expresión ansiosa.
La amenaza velada de Tamia flotaba aún en el aire como una nube densa, cargada de veneno y dolor. Su corazón latía con fuerza, y por un instante temió por Olivia, por Samuel, por su nieto aún no nacido… por todos.
Tamia era una mujer impredecible, capaz de cualquier cosa cuando se sentía acorralada.
Su esposo se acercó con pasos firmes y tranquilos, y le tomó la mano con ternura.
—No tengas miedo, amor —le susurró—. Tamia no h