Ziara se mantuvo acostada todo el día, no quería salir de su habitación, los pensamientos de la masacre, volvieron con mayor intensidad y ahora no sólo no podía bloquearlos, si no que ahora la atormentaban con más facilidad, la noche anterior no había podido dormir nada, cuando se quedaba dormida las pesadillas la abrumaban y cuando estaba despierta eran sus pensamientos. No había forma de controlar su mente, si en algún momento pudo hacerlo ahora ya era imposible.
Lamentaba tanto ser una vam