Gabriel, estaba asomado por el balcón de su habitación, miraba a la nada, a las montañas que se veían a lo lejos. El último día que habís compartido con Alana había sido intenso. Había sentido tantas cosas, pero no se atrevió a decirlas. Por miedo y eso era lo que le irritaba, sentir miedo, miedo al rechazo.
Habían dormido juntos esa última noche antes de que ella se fuera, no había pasado nada entre ellos, pero se sintió tan íntimo, la forma en que durmieron y se trataron. Cómo deseaba que e