José Eduardo me miraba, analiza mis expresiones. «Dios ayúdame», ¡mal nacido hijo de mierda de Rodrigo!
—Fue un mal novio.
—Lo supuse, sé que tuviste tus novios amor, pero este tipo realizó ese comentario como si él fuera la gran cosa.
—Fue un pésimo novio, lo dejé cuando intentó ponerme la mano.
Eso no fue mentira, él intentó ponerme la mano cuando renuncié a la agencia. Fue hace muchos años.
—Ese tipo, ¿casi te pega?, si lo vuelvo a ver en uno de los restaurantes, te juro que lo saco a patada