Sabía que mi madre tenía razón, y el resto de las personas presente me miraban con ese deseo de que los escuchara. —De manera humilde afirmé. Y César continúo hablando.
—David llegó a esa operación porque se encontraba a mi lado el día que pasó todo. Al escuchar a Patricia llorando por haber vuelto a recibir amenazas, le dije que era el momento de meter a ese tipo detrás de las rejas. Le pedí ayuda a David, el cual utilizó sus contactos.
» Para hacerte corto el tema, luego de detenerlo ese mism