Capítulo 38 - S.O.S. A una amiga
—¡Ya lo escuchaste! —dijo Maju.
—Puedo estar en mi casa, con una enfermera…
—Negado. —miré a Maju—. Cargas a María Paula y ella está pesada en un mes, cumple el año y está gordita. —Lo dijo con ternura y a mí se me infló el pecho.
—Entendido, pero tráiganme a la niña todos los días.
—Esa será la tarea de Dilia.
—Las dejo, terminé el turno.
—Gracias, Benjamín.
—De nada, Maju. —A mi hermana la quieren mucho y quien no, me tomó de la mano.
—No voy a volver a dejarte sola nunca. Eres de admirar her