— Que guapo se ve señor Sokolov – sonrió Alina al ver como Kosntantin terminaba de acomodarse las pistoleras.
— No deberías ser tú la señora Lodbrok – sonrió pícaro sonrojando a la morena.
— Dejémoslo en que tú eres Sokolov y yo Lodbrok – Alina se acercó y le dio un corto beso en los labios al Pelirrojo - ¿Listo para volver al rodeo Superintendente?
— No, quiero quedarme en cama todo el día, contigo a mi lado – acaricio su mejilla - ¿Puedo?
— Ya estuviste mucho tiempo de vacaciones, debes vol