— Eyra es fuerte – dijo Greco mientras preparaba un café. – Va a superar esto.
— Sé que es fuerte – dijo Max mirándola. Eyra estaba dando órdenes a su malla. – No sé Greco, realmente creí que habría paz después de todo lo que pasó. Pero mi hermano parece que enloqueció de amor o no lo sé.
— Eyra también está un poco loca – sonrió divertido. – El problema de ambos es que son demasiado orgullosos y egoístas, viste de cerca su relación entre ellos dos, tóxicos y posesivos, ninguno de los dos pens