Capítulo 38

— Konstantin cálmate por favor – dijo Max al verlo que comenzaba a sacar artillería pesada de la armería del CNI.

— Iré por ese malnacido, se metió con lo único que queda de mi familia – gruño – No me quedaré de brazos cruzados.

— Sabes que tú solo no podrás y que cuando estás caliente todo sale mal. Debes calmarte y pensar en un plan.

— Y cuando piense en ese plan mi madre habrá muerto.

— No quiero usar la carta – suspiro – Pero Ayde te hubiera detenido.

Konstantin se detuvo, soltó las armas d
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