Alexa
Había decidido que era momento de hablar con mis hijos, pero primero tenía que hablar con Tommy para saber exactamente qué le había dicho. Cuando mi hijo se va a su habitación, él me mira con una sonrisa que casi parte su cara. Yo niego; parece que él nunca va a cambiar. Él suspira y me señala.
—No me mires así. Tenía que hacerle entender que su mamá tiene derecho a disfrutar su vida. No he mentido con lo que dije: todos en esta vida tenemos derecho a disfrutar, a tener sexo casual, a qu