Alexa
Tenía muchas cosas en mi cabeza, tenía muchos miedos, pero no me podía rendir; tenía que enfrentarlos. Así que decidí encontrarme con el comandante. Necesito poner la denuncia, pues no voy a esperar a que me vuelvan a atacar en mi propia casa. Pero mataría dos pájaros de un tiro, pues también había citado al hombre que me había mandado aquel mensaje en el mismo lugar, con una hora de diferencia. Así que, cuando salgo de mi oficina, mi secretaria se me acerca. Apenas menciono el nombre