82

El regreso a la mansión fue más rápido de lo que esperaba, al parecer Miguel conducía mejor que Tin.

Mientras los minutos pasaban el dolor de mi herida aumentaba pero no quería demostrarle a Eric lo que pasaba, así que cuando es ayudado a bajar, Miguel me detiene.

— Edie, no estás bien. — No podía disimular más tiempo, mientras llevaban a Eric al interior yo caigo de rodillas mientras Miguel intenta sostenerme. — Maldita sea! ¡Tienes fiebre!

— Duele... Miguel, ayúdame... — Suplicaba con dolenci
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP